lunes, 16 de julio de 2012

El pacto de Pèguére: ¿caballerosidad o conveniencia?

La 14º etapa del Tour se dividió en dos con la lucha de los fugados 15 minutos por delante, de donde saldría el ganador del día, y el pelotón en el que se presumía calma, porque a pesar de haber interesantes subidas en el camino, estaban demasiado alejadas de meta.

El libreto se cumplió...en parte. En la escapada, quedaron cinco de gran nivel: Sagan, Urtasun, Casar, Gilbert y Luis León Sánchez, ganador a la postre. Imperdonable para sus compañeros de aventura dejarle un margen de tiempo a un contrarelojista, campeón de España de la especialidad, y experto en ganar etapas en la grande boucle. Sánchez aguantó y estiró su ventaja, festejó como siempre, dedicando el triunfo a su hermano fallecido y coronó con éxito el sin número de escapadas en que participó, sumando la primera para Rabobank.

Pero la sorpresa llegó en el pelotón de los líderes al coronar el Mur de Pèguére y comenzar el descenso, cuando Cadel Evans se apartó con la rueda trasera pinchada y pidió auxilio a todo el que pasaba. Auxilio al que su fiel ladero, Tejay Van Garderen, hizo caso omiso, poniendo en entredicho lo de "fiel" y la utilidad del pinganillo. El caos que sobrevino pocas veces se ha visto, con un líder de equipo totalmente aislado, sin auxiliares, sin compañeros para cambiarle la rueda. Pasaron 120 segundos, eternos, hasta que solventaron el problema. Pero no terminó allí ya que con más de dos minutos perdidos comenzó a bajar y se repitieron los problemas en un par de ocasiones cada vez que estaba por enlazar. 
Se supo después que algún chistoso tiró clavos y hasta 48 corredores debieron ser asistidos, entre ellos Robert Kiserlovski que abandonó por la caída, Greg Henderson, Levi Leipheimer, y hasta el conductor de una de las motos.
 La polémica sobrevino en el grupo de favoritos, cuando el maillot jaune hizo parar el ritmo para esperar a su rival. Todos acataron el pacto menos Pierre Rolland, quién en un acto de inconsciencia, atacó en el descenso, en un terreno demasiado difícil como poder sacar diferencias él solo. Grave error, que pagará si alguna vez pincha.
Pero quitando al corredor del EUROPCAR, los motivos por los que SKY paró el grupo podrían no obedecer sólo a un gesto de juego limpio, y sí a tener un final de etapa tranquilo, en un descenso complicado, en un día más difícil de lo que parecía, con un terreno rompepiernas propicio para emboscadas.
Parezca lo que parezca, Wiggins esperó, acto de grandeza de un gran campeón del que debiera aprender Contador, que no actuó así en el famoso episodio en que a Andy Schleck le saltó la cadena en 2010.
El mismo Wiggo debió cambiar de bici unos kilómetros más adelante, casi como si de una premonición se tratara, sin consecuencias claro... puesto que él esperó!
¿Qué se dirá si en los Pirineos Evans tiene su día y Wiggins pierde el Tour?. Nada. Las carreras se ganan pedaleando, no por pinchaduras generadas por un imbécil. Pero que quede claro que no fue Evans el único ganador (por no perder definitivamente la carrera se entiende) ayer, ya que el líder pinchó también, y  solucionado el inconveniente gozó de una bajada a lo cicloturista.
 Lo cierto es que en lo que se llamará "El pacto de Pèguére" quedó en evidencia que no todos juegan limpio, que todos son fieles laderos hasta que se los pone a prueba y que hasta en el primer mundo hay personas que se creen graciosas y podrían haber ocasionado una tragedia.


domingo, 15 de julio de 2012

¿Dónde está Philippe Gilbert?

La temporada 2011 estuvo marcada por el éxito de un corredor  que arrasó literalmente con cuanta carrera se le puso enfrente. Si Philippe Gilbert, pues de él se trata, participaba era firme candidato a ganar y así lo hizo en casi todo el calendario. INCREÍBLE.
Pero así como en la NBA se premia al jugador con mayor progresión de un año a otro, nosotros hemos de marcar que el belga, a la inversa, es el que peor ha rendido en base a lo obtenido en 2012 y luego de los 18 triunfos del año anterior.
Gilbert y Hushovd
El único caso comparable es el del noruego Thor Hushovd, quién se ve afectado por una mononucleosis desde el inicio del año, por lo que no es igual, puesto que Gilbert ha competido a granel desde su debut en Qatar.
La pregunta es...¿qué le pasa entonces a Philippe Gilbert?¿le sentó mal el cambio de equipo?¿lo miman menos al estar el BMC comprometido con Cadel Evans?¿está tan centrado en ser campeón olímpico que sacrificó todo un año?.¿lo afecta ser favorito allí donde vaya?¿hay algo más de lo que mejor no hablar...?
Empecemos por el final, y obviando cuestiones de dopaje, es poco probable que a Gilbert lo afecte ser candidato donde compita. Ya lo vivió la pasada temporada a punto tal que parecía burlarse de los rivales que sabían cuándo y cómo iba a atacar y no podían seguirle la estela...como pasa este año con Peter Sagan.
Quizás la respuesta esté en el cambio de equipo, y el gran error (a mi criterio)que cometió al ir en busca de los billetes en vez de quedarse en su casa, un equipo belga que giraba en torno a él, aún más que de Van den Broeck.
No sería extraño que a la brevedad Gilbert abandone el equipo americano para regresar a Bélgica, tal como pasara en su momento con Tom Boonen, cuando no cuajó en el US Postal, el mejor equipo del mundo en esos años, y se transformó en uno de los mejores clasicómanos belgas en las filas del Quick Step.
"No se vive igual la preparación en un equipo extranjero donde todo gira en torno al Tour. En Bélgica, se respiran las clásicas y semanas antes ya tenemos pequeñas carreras que van preparando el ambiente", afirmó el gran Tom en aquella oportunidad.
Y quizás no se equivocó, pero para mayor evidencia, un contraste de resultados del personaje en cuestión: sus mejores puestos en 2012 son el 3ºer puesto en la Flecha Valona, el 6ºto en la Amstel Gold Race y un par de top ten en carreras por etapas. En cambio, en la temporada 2011 ganó el triplete de clásicas de las Ardenas, ganó en el Tour,  en Algarve, Tirreno-Adriático, San Sebastián, campeonato nacional contra reloj y en linea, Tour de Bélgica, Flecha Brabancona, Ster ZLM Tour, GP de Quebec y Strade Bianche.
Brillante!!!triunfó de Febrero a Septiembre y poco le faltó en un sin número de competencias en las que acabó en el podio o entre los 10 primeros, incluído el Giro de Lombardía... a mediados de Octubre!!!!estuvo en forma todo el año.
Con números como estos cómo no preguntarse ¿dónde está Gilbert?. Un sólo factor podría tirar por tierra todas las conjeturas: es año Olímpico y falta el Mundial, por lo que quizás el belga ha decidido regalarse  las pocas carreras que le faltan a su palmarés, puesto que ambos circuitos le van bien y está en la edad justa.

De ser así, su progresión se vería más justificada, ya que luego de su primer pico de forma en Abril, sus puestos han ido subiendo a lo largo del Tour, con lo que no sería extraño que este belga, hecho de otra pasta, sorprenda a propios y a extraños en una temporada que ha pasado en el anonimato y en la que emule al gran Paolo Bettini, un experto en seleccionar objetivos y prepararlos en las grandes vueltas.¡Que así sea!

sábado, 14 de julio de 2012

Froome: gracias a Moisés Dueñas

Para que un buen ciclista se convierta en un crack deben conjugarse muchos factores, ya que no todo depende de las condiciones físicas del deportista: vida familiar, orden en las comidas y entrenamientos, materiales, entrenador, médico y una buena estructura de equipo.
Este último ítem es el que aupó a Chris Froome al nivel superlativo que hoy exhibe, aparte de todos los antes mencionados. Cuando en 2008 explotó en pleno Tour el positivo del español Moisés Dueñas, los directivos de la firma Barloworld decidieron dejar el ciclismo. Finalmente patrocinaron una temporada más la escuadra  británica (fue sudafricana en sus inicios), y a fines de 2009 abandonaron el barco.
Sin equipo, Froome, un joven que no había destacado mucho hasta entonces, fichó para otra escuadra inglesa de incipiente creación, el Team Sky, quién llegaba al ciclismo de la mano del multimillonario Rupert Murdoch como mecenas y Dave Brailsford como director deportivo.
En ese momento comenzó a gestarse el nacimiento del último vueltómano del deporte pedal; la aparición más brillante desde que Contador y el menor de los Schleck irrumpieron hace ya algún tiempo.Y la comparación no es exagerada, puesto que como los otros dos, cuando las carreteras se empinan nadie resiste los embates del nacido en Kenia.
Cierto es que no se ha enfrentado a Alberto y Andy, pero ha sido demoledor contra el resto de la elite mundial, a tal punto que ni su propio jefe de filas logra seguirle el paso, tal como pasó en la Vuelta  a España 2011 y en el presente Tour.
Es incluso mejor contra el crono que el luxemburgués, por lo que una carrera con los tres en liza sería un auténtico lujo.
Pero volviendo a la idea central, el personaje en cuestión decantó en la estructura ideal para su desarrollo, un equipo de su "nueva nacionalidad", con presupuesto ilimitado y managers que han sabido llevarlo sin prisa pero sin pausa hasta su brillante presente.
Justamente estos últimos factores son los que dejan en claro por qué Bradley Wiggins será el ganador del Tour de no mediar una tragedia.
Froome es un agradecido a quiénes le dieron una segunda oportunidad a su "vida deportiva" y no va a morder la mano que le da de comer, por lo menos no hasta después de los Juegos Olímpicos de Londres.
Nacionalizado no es lo mismo que nacido y ni los directivos ni los dueños del equipo ni la federación británica verían con buenos ojos que el keniata superara al ídolo del ciclismo de las islas, y aunque muchas veces la carretera pone a cada uno en su lugar, tendría que acontecer algo similar a lo de la pasada Vuelta para que le den vía libre al ciclista más fuerte del Tour.
El momento en que Froome descuelga a todos sus rivales, Wiggo incluído, y es llamado al orden a través del pinganillo es la imágen más clara de lo antes expuesto: la cúpula de SKY tiene su líder y no van a quebrantar la disciplina interna.
Será segundo en la carrera más importante del mundo, dejando en evidencia que es el mejor sobre el asfalto, pero la cuestión es que pasará con este prodigio, de quién aún no se conocen límites, de ahora en más. 
Ya ocupó el podio el año pasado en España, y a los 27 años su futuro se vislumbra grandioso. 
¿Optará SKY por Wiggins, quién tendrá 33  para el próximo Tour? ¿le dará los galones a Froome? es claro que tendrán que elegir entre los dos gallos, ya que es poco probable que de aquí en más corran el uno al servicio del otro.
Pero esa elección no se dará en Julio de 2012, en un equipo inglés, en el mejor momento histórico del ciclismo de ese país y a semanas de los J.J.O.O que las islas de la Reina Isabel acogerán desde el próximo 27 por tercera vez en su historia.


viernes, 13 de julio de 2012

La legalización del dopaje

David Millar ganó la duodécima etapa del Tour de Francia y los diarios del mundo lo reflejaron haciendo mención a su pasado como corredor dopado y rehabilitado.
Es muy cierto que el británico admitió su pecado, cumplió su sanción y volvió proclamando un ciclismo libre de drogas, al estilo "pan y lechuga".
"No he olvidado lo que fui . Para mí el ciclismo ahora es nuevo deporte. Soy un corredor limpio", se despachó Millar. Y por cierto que lo es.Ya no realiza las exhibiciones de antaño. Es lo que sucede con la mayoría de los que fueron suspendidos; eran supersónicos y al regresar se muestran terrenales.
Valverde, Basso, Rebellin, Di Luca, Pellizotti, Vinokourov, Kaschechkin, Riccó y tantos otros..ninguno retomó su carrera y fue mejor.
La cuestión es que siempre se cae contra los corredores pero nadie dice que deben recorrer 3500 kilómetros en 21 días, con lluvia, frío y calor (incluso en una misma etapa si suben a las montañas) con miles y miles de metros de desnivel acumulado.
Si con estos dantescos recorridos los organizadores y el público encima exigen altos promedios y espectáculo, es casi una obligación recurrir a suplementos. No justifico de ningún modo a los "grandes tramposos" que con transfusiones y EPO mejoran su rendimiento. Pero creo que debieran legalizarse métodos y sustancias para que los privilegiados organismos de estos sacrificados deportistas no se quebranten.
La forma física de un ciclista, para aquellos que lo ignoran, está próxima a la enfermedad, ya que es muy fino el límite entre el rendimiento óptimo y el estado en que se encuentra el organismo en ese momento, ya sea en el peso mínimo, porcentaje de grasa, etc.
La NBA por caso legalizó el uso de determinadas drogas teniendo en consideración la exigencia de su temporada regular de 82 partidos. El ciclismo tendría que  hacer lo mismo y dejar la hipocresía de lado. Y si no, replantear el calendario y hacer un Tour que dure una semana con etapas de 120 kilómetros  y una subida por jornada; no las maratones con 3 o 4 montañas diarias que se disputan en la actualidad.
Millar se proclama limpio y probablemente lo esté, pero si analizamos sus actuaciones veremos que por cada jornada de brillo, como la de hoy, la antecedieron varias en el anonimato dentro del pelotón, guardando energías o recuperando, lo normal en ciclistas que no recurren a ayudas externas.
Antes del Tour se atacó al Europcar con informes sobre el año pasado; se los acusó de recuperar a sus ciclistas con Becozym, como si de Epo y hormonas se tratara. El Becozym es un suplemento de vitaminas B, que cualquier mujer embarazada conoce. Es inofensivo y no mejora el rendimiento en ningún modo. Ayuda a prevenir anemias y a recuperar los esfuerzos.
Ese y tantos otros medicamentos tendrían que estar permitidos para cuidar la salud de los deportistas, sin mezclar ni permitir  el uso de drogas que mejoren el rendimiento.
Es claro que la UCI lo prohibió por temor a que a través de las agujas para inyectar las vitaminas se filtren otras sustancias; por eso, si lo legalizaran y hasta pusieran a disposición médicos "oficiales" para aplicar los remedios se solucionaría el problema y no tendrían que gastar dinero en el pasaporte biológico, ni en el ADAMS, ni tocar la puerta a los corredores en la privacidad de sus hogares para extraerles sangre.
El debate está abierto, pero mientras reine el desacuerdo y cada uno mire sus intereses seguiremos ante un panorama como el actual, con casos de dopaje por doquier en carreras con recorridos desproporcionados y dirigentes que hacen la vista gorda y sólo velan por sus bolsillos.


¿Qué esconde Cadel Evans?

Con un título de esta índole pueden pensar que hablamos de dopaje, pero tranquilos, no es así y tan sólo nos preguntamos que sucede con el campeón defensor del Tour, a sólo un año de una brillante victoria.
Los interrogantes son muchos y al decir que esconde algo, recordamos el Tour en que corrió con una fractura..por caso. Es un corredor poco dado a las excusas y quizás está en problemas y no lo dice.
Si bien por edad puede estar ante su debacle, el nivel físico de un corredor que se cuida como el que más, y que ha seleccionado un calendario milimétrico en busca de objetivo, no puede haber descendido tanto en 365 días.
Queda mucho Tour, y algún sabio dijo que esto "no se termina hasta que termina",  pero la carrera parece sentenciada. Y si bien Evans prometió seguir dando batalla, demostraciones como la de ayer no dejan lugar al optimismo. Su ataque en la Croix de Fer duró un suspiro, y luego no pudo seguir a los mejores en la última ascensión de la jornada. A su favor...la 11ºma etapa fue más dura de lo que pareció, ya que Wiggins y Froome mostraron por momentos síntomas de debilidad. A tal punto fue así que el equipo mandó parar al keniata nacionalizado británico porque había descolgado a su jefe de filas.
Que Froome es el corredor más fuerte de la presente edición no quedan dudas, pero eso lo trataremos en otra entrada.
Volviendo al australiano, ahora 4ºto a 3:19 del líder, es evidente que no está en su mejor nivel. De ser así por lo menos igualaría o acompañaría las gestas de Van den Broeck y Nibali, los únicos que intentan mover la carrera. Está claro que el italiano del Liquigas es el tercero en discordia, al menos a día de hoy.
Evans prometió luchar hasta París y hemos de darle crédito por los tres podios acumulados en Francia durante su carrera; quizás está bajo de forma y él sabe que ésta irá "in crescendo" al tiempo que baja la de Wiggins, un corredor que sufre en la tercera semana de las grandes vueltas.
Si la salud lo respeta y se trata de esto último estaremos frente a las 10 jornadas más apasionantes de la grande boucle 2012. Si por el contrario, tiene algún problema del que nos vamos a enterar más adelante, nadie parece disputar el triunfo a los británicos de SKY.
Quizás ninguna conjetura es acertada...y sencillamente es tal la diferencia entre los líderes y el resto de favoritos que estos parecen ser malos o tener problemas...y si no que mejor ejemplo que Juanjo Cobo, último ganador de la Vuelta España, quién no aguanta en el grupo de cabeza.
Si bien Cadel fue el gran perdedor de la etapa 11 (junto a Menchov, que naufragó estrepitosamente) la calidad que evidenció hasta el mismo inicio del Tour, todavía lo deja como máximo oponente de Wiggins y Froome, aún más que Nibali y Van den Broeck, carentes de la experiencia y el fondo del corredor del BMC.
"Esto está lejos de acabar", afirmó Evans...y por todo lo antes mencionado, aún cuenta con crédito.

martes, 10 de julio de 2012

El que se quema con leche...

Luego de haber visto todas las vueltas por etapas de 2004 a la fecha, y en casi todas ellas, haber asistido a una clasificación final y podio que no fue...tiemblo por el presente Tour de Francia.
Como ex ciclista sé el sacrificio, el entrenamiento, la alimentación, las privaciones...todo lo que conlleva este deporte, y siempre defendí a ultranza que nadie es culpable hasta que se demuestre lo contrario.Pero por otro lado, las exhibiciones y hazañas de los últimos años siempre fueron acompañadas por el descubrimiento de un dopaje posterior que modificó las grillas finales de clasificación, por lo que la carrera que uno siguió tres semanas terminó por no ser.
Los últimos que recuerdo que aplastaron a sus rivales están o estuvieron involucrados en investigaciones por dopaje: Lance Armstrong sigue siendo acusado y de hecho está suspendido en el triatlón hasta que se termine su proceso. A su favor: nunca dio positivo y tenía cámaras hasta en el baño del hotel (literalmente, durante el tour 2005).
Pero los recuerdos de las gestas de Floyd Landis, Danilo Di Luca, Alexandr Vinokourov, Bernard Köhl, Alejandro Valverde, Andrey Kaschechkin, Santi Pérez, Roberto Heras,Tyler Hamilton, Michael Rasmussen, Iván Basso, David Millar, Franco Pellizotti, Davide Rebellin, Alberto Contador, Marco Pantani, Gilberto Simoni, Franck Vandenbrouke, Ibán Mayo,Ricardo Riccó y la lista sigue...todos con actuaciones hasta EXAGERADAS, es imposible de olvidar.

TODOS TERMINARON SUSPENDIDOS. Algunos proclamaron su inocencia.Ninguno la demostró.
Y si no repasemos ejemplos puntuales...

El dúo Kasajo, Vino y Kash, ganó la vuelta 2006 y llegó al tour 2007 como candidato absoluto. De hecho, y a pesar de una brutal caída, el jefe de filas de Astaná recuperó sus opciones en una crono histórica. Tan histórica que el positivo detectado días después desembocó en el abandono del equipo. Su lugarteniente fue pescado un mes después en un control por sorpresa mientras entrenaba en Turquía.

Roberto Heras tiró una brillante trayectoria al tacho en la última etapa de la Vuelta 2005, justamente una contra reloj, en la que rodó a más de 50km/h a pesar de ser un escalador,  teniendo el triunfo en el bolsillo. Nunca volvió a ponerse un dorsal en ruta y hoy compite en la Titan Desert.

El año anterior, y también en la ronda española, Santi Pérez se daba a conocer al mundo cuando revolucionó la carrera y casi la gana en la última jornada. Poco después se conoció su positivo y su trayectoria quedó trunca. Volvió al ciclismo en equipos de menor jerarquía en los que nunca destacó.

Un ciclista promedio hoy sabe más de medicina que de dar pedales. También habla en términos policiales como "Operación Puerto", donde cayeron Basso, Quique Gutierrez, la base del equipo Liberty, etc,etc...o la operación "Oil for Drugs" que tumbó a Di Luca, al médico Michele Ferrari...y un sin fin de redadas de la guardia española que pescó cientos de ciclistas de menor renombre. O las realizadas en Alemania y Austria.
No hay mejor modo de opinar que con ejemplos y por eso los antes mencionados.Podríamos detallar más, pero no vale la pena vapulear este hermoso deporte, en que la mayoría corre limpio y tratados como delincuentes.  


Pero volviendo al presente, la crono de hoy me dejó un olor a eso, que mi experiencia y los hechos de las dos últimas décadas, parecieran confirmar. Como dije, siempre defendí a muerte a los ciclistas, pero también estoy cansado de que me engañen, porque a fin de cuentas somos el resto de los mortales quiénes estamos 21 días frente al televisor o al costado de la ruta los más afortunados, siguiendo las peripecias de la carrera.
Que Wiggins realizara una contra reloj tan brillante (parecida a la del gran Vino en 2007)  entra en los papeles ya que es su especialidad desde sus tiempos de corredor de pista. El atisbo de duda lo deja Froome, segundo en la etapa de hoy y mejor que TODOS los especialistas, y sobre todo, que Cadel Evans, que quizás tuvo su día malo.
Es tal la diferencia que marca el equipo SKY, que un escalador que en teoría sólo se defiende en la crono arrasó a los mejores pasistas, quiénes casualmente nunca han tenido sospechas de dopaje, por lo que podríamos calificarlos de corredores limpios (Cancellara a la cabeza). No digo que Wiggins y Froome no lo sean, sólo que los demás tienen dilatadas carreras sin indicios de sospecha, y estos son nuevos corredores (empezaron a trascender en ruta de 2009 a la fecha) que marcan diferencias extraordinarias.
Lamentablemente hay pocos casos en la historia del ciclismo en que los que arrollaban luego terminaran limpios; hasta Eddie Merckx estuvo suspendido por dopaje en la década del 60.
Ojalá deba tragarme mis palabras y dentro de un mes, cuando los laboratorios terminen de analizar las muestras del Tour no haya nada que decir. Ojalá estemos frente a un equipo de fenómenos que han descubierto algún tipo de entrenamiento con el que sacan las diferencias actuales. Ojalá la clasificación final que quede en mis retinas no se vea modificada en los libros de historia de un deporte, que a pesar de los desengaños, nos sigue enamorando.
Pero repito, "el que se quema con leche...ve una vaca y llora", y ya nos quemamos cientos de veces...

sábado, 7 de julio de 2012

Un Tour para dos

Cumplida la primera semana de carrera en el Tour de France, llegó la montaña y con ella se aclaró el panorama de lo que acontecerá los próximos 15 días: Wiggins y Evans disputarán la general. Atrás quedó el prólogo y seis días de nervios, caídas, tensión y abandonos. 
El suizo Fabián Cancellara hizo lo que siempre hace, ganó la crono inicial y mantuvo el amarillo hasta la montaña, llegando al récord en su carrera de 28 días con el prestigioso maillot. Sagan sorprendió, pero no tanto, ganando las etapas de transición, con finales levemente en alto. Las etapas llanas, plagadas de montoneras, se las dividieron Cavendish y Greipel.
Entre los favoritos, Evans y Wiggo pasaron inadvertidos, sin percances casi. El resto libró una batalla por sobrevivir, corriendo mayor o menor suerte, y todos bajo la premisa que "el Tour recién comienza y no ha llegado la montaña".
Pero lo cierto es que llegó y ninguno de todos los aspirantes cumplió, excepto por el líder del equipo Sky y el último ganador de la ronda francesa.
La última cota, corta y muy exigente, con más del 9% de gradiente promedio, dictaminó quiénes disputarán el primer puesto y quiénes serán animadores secundarios: Evans y Wiggins demostraron estar un paso por encima del resto.
 La salvedad es Chris Froome, gregario de este último, quién hizo la selección subiendo... ¡¡a su propio ritmo!!. A tal punto subió regulando, que en el final de la etapa aguantó el sprint del australiano y lo superó, quedándose con un histórico triunfo.
“Quería ganar velocidad para romper en la última curva”, decía Evans tras la etapa para explicar su movimiento. Tenía que intentar coger ventaja donde pudiese, Froome estuvo increíble. Tiró los últimos tres kilómetros más o menos, después siguió mi cambio de ritmo y me superó. Probablemente subió a su ritmo, desde atrás, parecía que fuese cómodo”
Lo cierto es que la general se dirimirá entre estos tres corredores. Si el director de SKY deja que la carretera decida y no sacrifica a Froome como en la pasada Vuelta a España, el keniata nacionalizado británico puede poner en serios problemas a Evans. El año pasado, en la ronda ibérica terminó sólo por detrás de Juanjo Cobo habiendo trabajado a destajo por su líder.
Pero volviendo a la idea principal, sobre el escritorio, el Tour lo decidirán Evans y Wiggins (que hoy se vistió de amarillo) con una leve ventaja para el primero, que ya sabe lo que es ganar la ronda francesa y estuvo en otras dos ocasiones en el podio, dato no menor. Y si no fuera esto importante, la selección que se hizo en tan sólo siete jornadas en una carrera caracterizada por una primera semana nerviosa, transitada por caminos secundarios, donde todo puede pasar, habla por sí sola.
Si quitamos a Hesjedal, último ganador del Giro, retirado por caída, el resto de aspirantes, magullados o no, ya han perdido opciones cuándo sólo ha transcurrido el primer tercio de competencia.
Valverde, Gesink, Leipheimer, Klöden, Franck Schlek (llegaba demasiado en forma para apuntar a ganar), Samuel Sanchez, Janez Brajkovic, Pierre Rolland, Horner, Vinokourov, Van den Broeck...todos han quedado fuera de juego a no ser que consigan meterse en una fuga consentida que se les vaya de control a los líderes o ataquen y consigan romper el pelotón.
Sólo quedan en carrera, además de los favoritos mencionados al inicio,  Nibali, Zubeldia (que no corre para él), Menchov y Taaramae. El único que puede aspirar a algo es el ruso del Katusha, si aguanta en las subidas, por su potencial en las cronos largas.
No debemos olvidar que este Tour cuenta con menos montaña que nunca y más de 100 kilómetros contra el crono, algo que favorece a Evans y Wiggins, pero también a Menchov, quién es todo un ganador de grandes vueltas.
Con todos estos factores en liza, y si los respetan la salud y las caídas, estos hombres se repartirán los puestos de honor. Sólo resta conocer las limitaciones del joven Froome (gregario de lujo con derecho a más) en las cronos largas y ver hasta dónde aguantan Nibali, Menchov y Taaramae.